No parece haber tantas opciones para celebrar una boda íntima y original en la capital, pero sí existen y te las vamos a contar. Aquí te dejamos unos pequeños consejos e ideas para bodas íntimas en Madrid.

 

Elige un lugar acogedor

 

En Madrid existen infinidad de lugares para inspirarse: antiguas bibliotecas, teatros convertidos en salas de baile, fincas campestres de boda, ermitas a las afueras de la ciudad…

 

Para elegir un espacio adecuado para tu boda íntima y original, el primer paso es determinar el número aproximado de invitados, en base a lo que necesitarás un espacio más o menos grande. Sentaos juntos un día a anotar todos vuestros allegados cercanos y vuestros amigos en común; la lista se extenderá más de lo esperado, pero con una buena criba conseguireis que no supere los 60 o 70 invitados. Además, también hay quien prefiere hacer una ceremonia y dos celebraciones: un fin de semana con amigos en una casa rural y una comida con ceremonia nupcial en un salón de bodas. Es importante enterarse de si la finca ofrece algún salón para bodas más íntimas y saber si, con ello, se tiene derecho a celebrar el cóctel en sus jardines, por ejemplo. En Villa Laureana, no solo trabajamos esta oferta, si no que tenemos todos los servicios necesarios para ayudaros, siempre dentro de vuestro presupuesto, a acomodar una finca de bodas de renombre a una ceremonia romántica e íntima como la vuestra.

 

Lo importante es que el sitio refleje aquello que queráis que se respire: comodidad para los invitados, intimidad para vosotros y romanticismo; porque una boda no tienen por qué hacerla los invitados, si no el ambiente y vuestros votos.

 

¿Boda intima? ¡Dale un toque personal!

Una boda de estas características se presta a involucrar a los invitados en la ceremonia y el convite. Podrías pedirle a esa amiga que también canta o que forma parte de un grupo que se encargase de la música durante la recepción o a tu amigo más melómano que diseñe la lista de bodas perfecta para vuestro enlace. También podríais sugerirle a los padrinos que dedicasen unas breves palabras en vuestro honor y el de todos los que estarán a vuestro lado en un día como ese.

 

Si, por otro lado, preferís invertir las sorpresas y dedicárselas vosotros mismos a ciertos invitados a los que tengáis especial cariño, no hay mejor día que el de vuestra boda. Leed unas palabras para vuestros mejores amigos, hermanos y familia o aprovechad para sorprenderlos con alguna noticia importante que les llene de felicidad. Las bodas son días perfectos para sentirse y mostrarse agradecidos antes el mundo que nos rodea.

 

Evita el banquete tradicional en una boda intima

En una boda pequeña, los largos menús con infinidad de platos y las mesas separadas por grupos rompen el ambiente. Pensad que, al final, no se trata más que de una ocasión especial para ver a todos los que os importan y celebrar con ellos una importante decisión de vida. Por eso, una buena idea para ayudar a amenizar la celebración y conseguir que todos hablen entre sí, es la de establecer un banquete tipo buffet. Una especie de eterno cóctel donde los invitados podrán ir picando y apoyándose en mesas comunes de tipo barra. Si la carta de entrantes y raciones está bien escogida, la fiesta estará asegurada y durará desde principio a fin de la celebración.

 

Crea un ambiente original

Las bodas íntimas permiten que los novios sean más generosos con los invitados, en cuanto a comida y bebida, como a decoración, sorpresas y ambiente. Para asegurarte de que toda la boda lleva una línea decorativa similar y de que estáis llevando a los invitados por una especie de viaje desde que recibieron la invitación hasta el final de la ceremonia, podéis inspiraros en una temática de boda concreta.

 

Esforzaros por crear una atmósfera que refleje intimidad, gratitud y romanticismo. Los invitados quedarán encantados y, además, al haber reducido el presupuesto medio según el número de invitados, podréis luciros un poco más con los detalles de boda para todos.

 

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