Bodas de  invierno. Para todos aquellos que preferís olvidar el ambiente de verano para una boda y, sin embargo, os imagináis dando el “sí quiero” en el calor de un salón acristalado con chimenea, mientras sopla un aire gélido en el exterior, queremos ayudaros a conseguirlo. Aquí os dejamos algunos consejos para celebrar tu boda en invierno en Madrid.

 

Ventajas de casarse en invierno

Antes de nada, y al igual que casarse en viernes o domingo, los enlaces de invierno cuentan con muchas ventajas logísticas y económicas que no debemos pasar por alto.

Presupuesto

En temporada baja, los salones y fincas de boda estarán más desocupados y tendrás por ello más facilidad para elegir fechas y adaptarte a imprevistos. Además, todos los proveedores también se verán afectados por la baja demanda y ajustarán sus precios a un presupuesto más realista. Sin duda, una buena razón para decantarse por la temporada de frío.

Asistencia asegurada

Al contrario de lo que ocurre en las bodas de verano, podrás contar con casi todos los invitados, ya que se trata de una época en la que, generalmente, estarán menos ocupados y no tendrán tantos planes calendarizados de antemano. Eso sí, invita sin contar apenas con bajas y adapta la lista de invitados al salón que has elegido; podría ser que se te presentasen todos y, ¡no es plato de buen gusto comer apretados dentro de un salón!

Si das por hecho los imprevistos climáticos, no podrán sorprenderte

El invierno puede causar lluvia, viento, nieve o incluso hacer que florezcan los almendros tras varios días de altas temperaturas a finales del invierno. La única realidad es que no sabes qué día hará durante tu enlace y, por eso, estarás preparado para todo lo que pueda acontecer. Si cuentas con una finca de bodas con jardín, seguro que pueden aconsejarte para aprovechar todas sus instalaciones incluso frente al mal tiempo.

Flores de temporada y ramos que no se olvidan

Calas, ranúnculos o incluso flores de algodón. Una boda de invierno te permite arriesgarte con apuestas que denotarán tu originalidad y la de tu compañero/a. Prueba a combinar las anémonas con ramas de eucalipto para un ramo más silvestre.

 

 

Vestidos para bodas de invierno

Las espaldas al aire libre son la devoción de la mitad de las novias, pero si hay una ventaja que trae consigo el invierno es que puedes decirle adiós al dress code estricto y experimentar con todo tipo de looks: mangas largas, vestidos tipo abrigo, cuellos de barco que se alarguen en la espalda pero mantengan los brazos cubiertos, vestidos sobrios con corte columna que acaben en largos flecos bien planchados, de estilo folclórico… Existen infinidad de combinaciones y, lo mejor es que, tus invitados también se beneficiarán de ello: el dress code apenas existe para las bodas de invierno.

Qué ponerte si te invitan a una boda de invierno

Gris marengo, mostaza, verde esmeralda, marrón, burdeos y negro…colores atemporales para cualquier boda de invierno. Por lo demás, puedes optar por falda, pantalón, chaquetas, corbatas, chalecos y diferentes tipos de tejidos: terciopelo, raso, detalles en piel sintética… todo vale para estas bodas en temporada atípica que tanto nos gustan.

Eso sí, los accesorios marcarán el estilo durante la celebración. Intenta elegirlos con cuidado, ya que en temporadas de frío podemos pecar de abundancia y exceso. Para las mujeres: opta por un abrigo vistoso, un tocado sobrio y elegante o unos pendientes a juego con tu esmaltado, como único detalle vistoso. Para los hombres, puedes arriesgarte con unos botines de charol abotonados y un pañuelo de raso liso, sin florituras.

 

Decoración para bodas de invierno

La decoración de una boda que caiga entre noviembre y febrero puede resultar difícil de imaginar, en un principio. Sin embargo, el frío del exterior invita a darle un toque hogareño a la recepción y salón de bodas. Una finca en Madrid con amplios jardines, como Villa Laureana, te hará más fácil ambientar una ceremonia de invierno: motivos naturales como piñas u hojas, velas, una manta de punto grueso como camino de mesa sobre una superficie de madera, fuentes de chocolate caliente con frutas… Piensa en aquello que te hace sentir “en casa” e intenta reproducirlo con algún toque más festivo. Acertarás.

Que no se te pase

Aunque las ceremonias de invierno nos fascinan, suele haber varios errores que no se tienen en cuenta y queremos ayudarte a evitarlos.

Guardarropa

Ten en cuenta que el servicio de armario será imprescindible. Además, con trajes estilosos, los abrigos tenderán a ser bastante voluminosos y requerirán de espacio. Tenlo en cuenta a la hora de negociar con la finca de bodas. Un consejo: intenta mantener un sitio a parte para abrigos o paraguas mojados. Tus invitados te lo agradecerán.

Transporte organizado

Puede que sea un detalle que cuentes con un autobús que recoja a la mayoría de tus invitados y a mayores y los traiga hasta la finca y devuelva a un punto en común. Si llueve, les ahorrarás a todos el conducir sobre mojado.

El horario

Boda de mañana, sin dudarlo. En invierno, anochece realmente pronto y esto puede darle un ambiente un poco triste a tu ceremonia. Intenta ajustar bien los horarios para que ninguna parte de la boda se extienda demasiado. Si, por cualquier razón, prefieres celebrarla de tarde, juega con una decoración de velas y candelabros para aportar luz y calor a una noche de invierno.

Adapta el menú de bodas

Debes tener en cuenta que, con frío, el cuerpo agradecerá todo tipo de comida que lo acompañe, desde el cóctel hasta los licores y copas. Ten preparada alguna opción de cuchara, mucho vino tinto y un buen whisky.

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